martes, 25 de marzo de 2014

"El Diario de un Ángel". Fragmento del próximo libro de María José Bayard

"Fragmento de mi próximo Libro!!! El protagonista de la historia (que es un ángel) le está contando a otro ángel cómo fue planificada la escuela de la humanidad... 
Está decretado que este año se publica!!! espero hacer la próxima gira en Agosto y presentar el libro!!!"



María José Bayard 




"Y aquí mi querido Osiris, se produjo un quiebre dentro de la planificación. Una vez más, nos encontrábamos con otro gran desafío por resolver. Ellos nacerían con un propósito y servicio para brindar a ese mundo terrenal, pero nos estábamos olvidando que ellos vivirían una experiencia de dualidad estando en la Tierra. El problema surgió cuando nos dimos cuenta que debíamos planificar algo con respecto a esto ya que si ellos creaban, a través de su experimentación, energías de baja frecuencia tendrían que tener la posibilidad de resolverlas y dicha resolución debería tener un propósito dentro de este gran plan. Entonces, esta dualidad tendría que estar bien fundamentada y tenían que tener un beneficio grande al atravesar el viaje de la dualidad -de la luz a la oscuridad-. A esta altura de la planificación se nos ocurrió que ellos podrían aprender y conocer nuevas dimensiones de Dios gracias a la dualidad. Las creaciones de oscuridad que ellos generarían en la Tierra se llamarían “escuelas de aprendizaje”. 



Cada oscuridad representaba una escuela de aprendizaje por sí misma, la cual tendría la posibilidad de dotarlos de sabiduría y conocimientos estando encarnados en la materia y nutriría de vibración amorosa a su GRAN SER. El desafío surgió cuando nos preguntamos: “¿Cómo lo hacemos?”. Para lo cual se inició un debate que
fue casi tan interminable como nuestra propia energía (El ángel guiñó un ojo a Osiris). Nos reunimos y estuvimos un largo ciclo de eternidad discutiendo cómo lograrían los seres humanos aprender conscientemente de estas escuelas de aprendizajes y reconocer los atributos divinos que había detrás de cada experiencia -aparentemente- negativa. 



Solicitamos colaboración al Consejo de Ancianos y no obtuvimos respuesta por parte de ellos. Ninguno tenía experiencia sobre estos temas y no sabían qué hacer. Había algo raro en todo esto. Hablamos con Kryon, el Maestro del Servicio Magnético, y tampoco hubo respuestas por su parte. En esos momentos y a esa altura en la planificación del proyecto, me pregunté a mi mismo: “¿Quién más puede ayudarnos en estos momentos?”. Y precisamente ahí, en la intención que estaba expresando con mi propio ser, co-creé la respuesta. 

Se encendió una luz en mi conciencia con la respuesta y me dije a mí mismo: “¡Claro! ¿Cómo no se me había ocurrido antes? ¡Tenemos que hablar con el Gran Señor del Mundo!”. Y fue entonces cuando solicitamos una cita con el Gran Señor del Mundo: “Sanat Kumara”. Él era el regente de toda la vida material e interdimensional en nuestro sistema, entonces nadie mejor que un ser tan experimentado para ayudarnos a esclarecer esta problemática. 

Y allí fuimos todos juntos a platicar con el señor Sanat Kumara, nos reunimos con él en la frecuencia 11:11 en el momento 33:33. Él nos esperaba ansioso. Le comentamos acerca de nuestra problemática y de todo el proyecto que estábamos esbozando y nos ayudó. Él comenzó a participar activamente en el proyecto a partir de ese encuentro. Sanat Kumara nos transmitió tranquilidad y confianza. Nos dijo que él sabía todo lo que estábamos planificando y que había esperado ansioso ese momento. Nos reveló que él ya sabía que íbamos a tocar su puerta en búsqueda de ayuda para nuestro proyecto en algún momento. 

¿Sabes una cosa querido Osiris? En ése encuentro nos dijo algo muy interesante que nunca habíamos pensado ninguno de los demás integrantes del proyecto. Nos dijo que él era consciente de que lo buscaríamos, ya que él era el quinto integrante en el Proyecto del ADN Espiritual Humano -además de Kryon, de Karuma, Tonuma, el Ángel de la Victoria y yo-. 

El señor Sanat Kumara nos explicó que para plantear una escuela de nuevos seres debíamos planificar minuciosamente el objetivo final hacia el cual deseábamos arribar. Nos preguntó si queríamos que cada ser humano experimentase el despertar de ciertos atributos divinos estando encarnados en el planeta. Le dijimos que sí, que eso era precisamente lo que queríamos, pero no sabíamos cómo hacerlo. Él nos dijo que tenía la solución y sabía cómo poder hacerlo. Eso nos dio una tranquilidad y nos hizo vibrar aún más alto que de costumbre. Ese encuentro realmente estaba pactado, una vez más estábamos confirmando que éramos parte de un plan mayor, había una sincronicidad en los caminos que nos confirmaba la esencia de victoria que este proyecto y el plan divino ya se traían en su impronta. 

Sanat Kumara nos dijo concretamente: “Amados, para que un ángel que encarnara como humano pueda experimentar los atributos del amor y la compasión, primero tiene que desconocerlos”. ¡Guau! Algo vibró intensamente en todos nuestros seres en esos momentos. Y prosiguió: “Al desconocerlos se iniciará indefectiblemente un camino y proceso de aprendizaje para lograr conocer esos atributos divinos, y sobretodo y más importante tendrá que activarlos, sentirlos e irradiarlos desde su ser. Entonces quizá se pregunten ¿Cómo? ¿Cómo lograríamos tal cosa?…. Y precisamente es eso lo que les voy a decir. Lo lograremos de la siguiente manera:

Cada ser humano que encarnará, llevará las improntas de su camino de aprendizaje dentro de su propio ADN interdimensional. Esto se podrá planificar fácilmente, ya que utilizaremos las coordenadas y el orden del cielo para que nazcan con ciertas tensiones y atributos astrológicos que les marcará una ruta y plan de viaje. Antes de nacer elegirán los escenarios más apropiados y las familias en las cuales llegar para poder llevar a cabo dicho camino. Entonces si un ángel-humano quisiera experimentar los atributos del amor tendrá que elegir obstáculos que primero lo hagan desconocer ese estado de energía; deberá experimentar primero el sentimiento de estar completamente alejado -desde su conciencia- de ese estado de vibración para que luego pueda emprender el proceso y camino de aprendizaje hacia esa energía. ¿Cómo lo lograría? Simple. Eligiendo experimentar primero la falta de amor. Esa es la única manera en la que ellos podrían aprender e incorporar conscientemente los atributos del amor. Los seres humanos nacerán para ser “conscientes”. Y quizá ustedes me preguntarán, ¿Conscientes de qué? Y les diré que nacerán para ser conscientes de las diferentes dimensiones de Dios. Por ejemplo, un ser humano en la Tierra que posea los atributos de la humildad será naturalmente humilde y no tendrá que realizar ningún camino de aprendizaje para lograr serlo porque ésa será su naturaleza. En cambio, si un ser humano tiene como escuela de aprendizaje el llegar a convertirse y ser humilde, terminará siendo muy “consciente” de este nivel de la energía, porque primero la carecerá. El ser humano que naturalmente es humilde no está todo el día afirmando lo que es, simplemente “es”. En cambio el ser humano que tenga como escuela de aprendizaje llegar a serlo en algún momento será consciente de esta energía y aprenderá a serlo en el trascurso del camino de conversión a dicho estado. Lo mismo sucederá con otras esferas y atributos que ellos, siendo humanos, deberán experimentar. Y quizá se pregunten ¿Para qué tanta experimentación? Y les diré que gracias a ello los seres humanos podrán conocer una nueva dimensión de Dios, El Creador, estando encarnados en la piel de un ser humano. Y también hay otro motivo muy especial…"

El Ángel de la Victoria y Kryon escuchaban atentamente las palabras de Sanat Kumara.

Y continuó:

“Cuando se genere una oscuridad en el campo energético del ser humano, se creará inmediatamente una posibilidad de escuela, la resolución de esa escuela, es lo que elevará enormemente la energía del campo interdimensional humano, la de su GRAN SER y la del Universo entero. Ése será el alimento de luz que ellos estarán aportando al Gran Plan Universal.” 

Una gota de lágrima angelical cayó en esos momentos del Ángel de la Victoria y del hermano Kryon, ambos podían sentir que esa era la pieza que les faltaba. Los dos habían tenido la sensación de que algo estaba incompleto, que aún faltaba algo, pero esto que les revelaba el Señor del Mundo Sanat Kumara, era el broche de oro que necesitaban para avanzar concretamente con todo el plan. Sanat Kumara siguió clarificando su mensaje:

“En palabras más simples les explicaré lo que quise decir. 

Cuando se genere en un ser humano un problema, por ejemplo, un miedo, automáticamente se creará la posibilidad o se abrirá una puerta de oportunidad hacia la transformación de ese miedo. La transmutación de dicho miedo elevará enormemente la energía del campo humano, la de su GRAN SER y la del Universo entero. Esta transformación hará que indefectiblemente ese ser humano emprenda un viaje hacia la realidad de la luz. Ese camino será altamente nutritivo ya que el ser humano adquirirá conocimiento, sabiduría y, finalmente, conocerá los atributos del amor. Todos los ángeles que encarnarán como humanos llevaran escuelas de aprendizajes que los harán crecer, evolucionar y ascender hacia nuevos estados vibratorios gracias al proceso de aprendizaje que hay escondido en cada aparente problema u oscuridad que ellos llegarán a vivir siendo humanos.”

María José Bayard

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